1
Colocar en cacerola el agua, el vinagre y la pimienta y cocinar hasta punto de ebullición. Filtrar y reservar.
2
Llevar a baño María las yemas junto con la reducción. Realizar un sabayón hasta punto napé.
3
Retirar del fuego y lentamente verter la manteca derretida en forma de hilo sin dejar de batir hasta que se genere la emulsión estable.
4
Añadir el jugo de limón, la sal y mezclar bien.