1
Lavar, cortar a la mitad y quitar las semillas de los pimientos. Trocear a mano en trozos grandes.
2
Calentar a fuego alto el aceite, vinagre, azúcar y un diente de ajo aplastado en una olla con tapa.
3
Colocar los pimientos, bajar el fuego y dejar hasta ablandar según el gusto.
4
Dejar entibiar, y enfrascar tapando con líquido, 1cm de espacio con la tapa. Tapar y dejar boca abajo hasta enfriar completamente para generar vacío.