1
Pelar la papa, cortarla de 3 mm × 3 mm por 8 cm de largo.
2
Freírlas en aceite a 135 °C y llevar progresivamente hasta los 180 °C durante 3 a 4 minutos o hasta que estén doradas.
3
Escurrirlas y secarlas en papel absorbente para retirar el excedente de aceite.
4
Antes de servir, volver a freír a 180 °C.