1
Hervir los chorizos durante 10 a 15 minutos (para que luego no se desarmen)
2
Cortarlos o dejarlos enteros. Pincharlos con un palito de brochette (para que la piel no explote, desgrasa por filtración) en una sartén con aceite dorar los chorizos por sus lados. Reservar.
3
Cortar la cebolla en pluma, el pimiento en Juliana y el ajo en brunoisse.
4
En una cacerola con aciete de oliva sudar los vegetales hasta que estén tiernos.
5
Incorporar el laurel, el orégano y el pimentón y cocinar por 1 minuto.
6
Desglasar con el vino blanco, e incorporar el puré de tomates.
7
Cocinar a fuego medio hasta que pierda acidez e incoporar el tomate concasse, y los chorizos.
8
Continuar cocinando durante 20 minutos, condimentar con sal y pimienta y servir.